viernes, diciembre 28, 2007

Antes que llegue la rata

Mainor, la navidad pasó y con ella se aclararon los sueños, imagine mainor que la había mitificado como se mitifica a un amante. La cena estuvo sabrosa como siempre, había más niños que jugaban entre las mesas que la última nochebuena en la que estuve, faltaron muchos primos, se les olvidó brindar y no se dieron los abrazos. Un desastre Mainor, dejaron a mi abuela con el montón de trastes y de pronto con una soledad sin niños que se hacía grande, inmensa. Tomé un café con ella que disfruté más que la cena y nos dormimos juntas. Me quejo en esta carta y sin embargo hay algo en esa casa en esa noche que me hace recordarla con amor, ya viene el año nuevo Mainor, es buen año, par que termina en 8, en infinito, en número de suerte, ya viene el 7 de febrero el año de la rata Mainor, el año preciso del ahorro, de andar como ratones, de cajón en cajón. Por eso Mainor le recomiendo que antes de que iniciie ese periodo lo tire todo, que tire las cosas que no usa, que deje más espacio en su casa para que pueda llegar sin un problema, llegar qué, todo Mainor, las cosas, el dinero, las emociones Mainor, las emociones.

Mainor que sea un buen año para usted y los suyos
Isolda
Acxotla del Río
Invierno 2007

lunes, diciembre 17, 2007

Se acerca Navidad

Mainor: hace algunos meses que he llegado a México, tengo nostalgia de la nieve y mi corazón es más feliz cerca de mi familia. He pensado en la distancia que nos aleja como una oprtunidad de ser pinos y ángeles, pinos azules con aroma invierno y ángeles que deambulan en la sombra de las palabras para encontrar en ellas el aliento y ser voces. Mis alumnos, Mainor, me demuestran siempre el cariño que les dí, no sé como sucede esto pero cada día mis ojos brillan con el sol de sus palabras de aliento y alegría. Por mi Tlaxcala he reencontrado a viejos amigos y mis ojos parecen mariposas posándose en muchos ojos que parecen regresarme a la infancia, he sido muy querida, he dado a oros y recibo de ellos su amisad, entonces vivo en el poema que he ido haciendo de mi vida, pero cuando veo más allá, veo aún la pobreza de mi país y las desiguladades y quisiera hacer algo para salvarnos de una inercia que no entiendo, en oriente, en China sin temor de nombrarla, lo más importante es el trabajo y a gente se entrega ael como a un amante, por ello cuando me platican que abundan los donjuanes, las pláticas de café y hasta las fiestas no lo entiendo. Me ponen furiosa esas cosas, me enfadan al saberlastan reales en mi tierra, entonces me escondo en mi buhardilla y me pongo a leer y releer sobre un mono que busca las escrituras sagradas de Buda y me siento princesa que es salvada de los monstruos y regresada a un príncepe lejano. El otro día vi a un hombre Mainor, que parecía ser un príncipe esperando, estaba junto a un caballo vestido de charro y saludaba. Soñé con él. Al despertar estaba tan alegre que ahora lo busco entre caballerizas y ranchos, volveré a montar para ver si lo encuentro en la llanura.

Mainor, extraño sus respuestas, escriba pronto.

Desde la orilla del Zahuapan que evapora sus aguas.
Isolda
Invierno del 2007


P.D. Feliz Navida Mainor y extiende mis abrazos a los amigos de San José y Cartago, a tus seres queridos y a tus palabras siempre en busca de nombrar.

viernes, diciembre 14, 2007

Fue la fiesta

Mainor el pueblo se llenó de luces, estallaban una a una en el cielo, cantó un ruiseñor y la gente se arremolinaba en torno al arroz y al mole, hacía frío, las heladas comenzaron la semana pasada y quemaron lo que quedaba de chayotes. Después de la misa y del teponaxtle, de estrenar la campana dl pueblo nos fuimos a beber pulque, desde aca ariba se veían los volcanes el Popocatépetl que humeaba como fumándoseun puro, la Malinche de faldas azules, la mujer dormida con sus voluptuosidades femeninas que se llama Iztacihuátl, el Pico de Orizaba con su nieve en la punta en la punta, todo fue perfecto, el cielo se torno rojizo hasta hacerse sangre reflejada en la presa, sólo faltaba usted Mainor y sus palabras.

viernes, octubre 12, 2007

Zumpango, Atlangatepec, Tlaxcala.

Mainor: vine al pueblo a buscar mi casita, a ver desde ella la presa y la las montañas despuntando hacia el sol, vine para beber un pulque o despertar con aguamiel en la boca, vine a sentarme a la orilla de jaguey a escuchar el creor de las ranas por la tarde, vine a buscar mis caballos de infancia, a volver a sembrar el huerto, a cuidar las gallinas, vine Mainor y no hallé nada, la casa se ha deshecho, las tejas se han caído y llegan los cacomixtles por las noche a hacer su fiesta, dicen que el nahual juega en las noches a la puerta y que no entra ni un alma en la noceh por las tierras, dicen que puedo sembrar maíz el año que entra, que la tierra ha descansado, que la casa puede volver a nacer, que no debo sentarme a llorar porque los establos están vacíos y no hay un perro que ladre cuando llego. Hay Mainor, es ustede ya tan lejano que sólo me reconforta que en algún sitio, encontraré adove para la casa, teja pa los techos, rosas par el jardín y una sonrisa de naranja.

Mainor escriba pronto, asi un día de estos nos encontramos en San José o en la Habana, al fin y al cabo ya estamos otra vez más cerca, por cierto Mainor, como extraño las calles con sus baozi, la cara de los chinos, el té de Xiangtan y a mi amiga Meimei, es una lástima Mainor, que no los haya podido conocer.

Le mando como siempre un gran cariño y recuerde meter las zanahorias al refrigerdor y comérselas a tiempo, no vaya a ser que San Miguel le haga bromas como se las hizo a Eunice y ahora sí que me voy a asustar muchote.
Besos pues.

Isolda de los blancas sueños
Zumpango