Las voces de la Negra me hicieron saber de la presentación en el Morazán, Mainor, quisiera saber porqué no fui invitada, no piense por mí, Mainor, de haber sabido hubiera tomado el primer avión para escucharlo.
Ciudad de México
Algunas veces un verso te despierta, una mirada suave te adormila, un beso te sumerge en la vigilia y te pones a escribir una serie epistolar que sólo es el pretexto, a un hombre imaginario al que le pones el nombre de los labios que te hicieron llegar a la vigilia.
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